01
el reto
Necesitaba una aplicación de finanzas propia: que siguiera mi dinero a mi manera y, sobre todo, que no me obligara a pagar la mensualidad de una aplicación de terceros.
Las aplicaciones del mercado resuelven el caso medio, y el mío no lo es. Vivo en París y cobro en euros, pero sigo teniendo cuentas y deudas en pesos colombianos; declaro en Francia como asalariado y auto-entrepreneur a la vez, con obligaciones también en Colombia. Ninguna herramienta genérica mezcla bien tres monedas, ni entiende que comprar un ETF dentro del bróker no es un gasto.
Y el problema de fondo de toda app de finanzas no son los gráficos, es hacer el seguimiento y anotar los movimientos. Si registrar un café obliga a abrir la app y elegir cuenta, categoría y fecha, a la tercera semana se deja de hacer y los números dejan de valer. El verdadero reto era que apuntar no costara casi nada.
02
la solución
Construí una aplicación completa para mi propio uso, con la estética de mi marca personal y de este sitio: el mismo mosaico lima y gris, sin mayúsculas, instalable en el móvil como una app más.
Seis secciones (resumen, cuentas, ingresos y gastos, deudas, inversiones y asesor) sobre un modelo de datos pensado para mi caso: cada importe se guarda en su moneda y solo se convierte al mostrarlo, con tipos de cambio del día; los traspasos entre cuentas propias y los aportes a inversión no cuentan como gasto; y un gasto pagado con una cuenta es una sola pareja enlazada, entre por donde entre.
Para que apuntar no cueste, hay cuatro entradas: el formulario, una caja de texto libre que la IA convierte en filas editables, los pagos con Apple Pay, que llegan solos a través de un atajo del iPhone, y Siri, al que le dicto el gasto. Encima, dos asesores con IA, uno financiero y otro fiscal, que leen mis cifras del mes y responden con un resumen, no con un sermón.
03
el resultado
La uso a diario, en el ordenador y en el teléfono. Los pagos con Apple Pay aparecen en la app segundos después de pagar, marcados «por revisar»; un gasto en efectivo se lo dicto a Siri sin abrir nada; y el asesor me dice cómo voy con mis propias cifras.
Sin ninguna suscripción: la IA corre en el plan gratuito de Groq, los datos en Firebase y el servidor en mi propio VPS con Coolify, junto a este sitio. Es una app privada: solo entra mi cuenta de Google, con dos candados que se comprueban por separado, las reglas de Firestore y el servidor.
12 065 líneas de TypeScript, 30 commits y 37 tests sobre la aritmética del dinero, que es la única parte en la que un error no se ve en pantalla hasta que ya ha pasado.